jueves, 3 de mayo de 2012

LA FERIA DEL LIBRO Y EL ROCK

Se sigue disfrutando de la feria del libro, muchos porteños y de todas las ciudades del Interior asisten en millares a la Rural para poder aprovechar las muy buenas ofertas que existen.

Asi como hay muchas opciones de lectura tambien el rock esta presente, esta feria dura hasta el dia 07 y te ofrece lo que indico a continuacion:

Atención Rockers,  , La Feria del Libro ofrece centenares de ejemplares dedicados a la música y además una gran variedad de eventos que tienen al rock como protagonista. En lo que va de esta 38° edición, ya pasó la presentación de la biografía de Roger Waters, Paredes y puentes: el cerebro de Pink Floyd por Sergio Marchi y el clásico show anual del conjunto rockero Hijos de Babel. Aquí, tres opciones más para visitar la feria antes de su cierre el 7 de mayo.



MIÉRCOLES 2 DE MAYO: Miguel Cantilo presentará ¡Qué circo", el libro en el que narra, desde su visión, los cambios de la sociedad rockera durante las últimas cinco décadas. Participan Lito Cruz y Claudio Kleiman. A las 20, en la sala Javier Villafañe del Pabellón Azul.
JUEVES 3 DE MAYO: Fabricio Rodríguez (tocó con Gieco, Lebón, Calamaro, Divididos) ofrece en Armónica Total el método más completo para aprender a tocar armónica diatónica y cromática. Editado por Melos, cuyo stand siempre es un gran atractivo para amantes de la música. A las 20:30, en la sala Leopoldo Lugones del Pabellón Amarillo.
DOMINGO 6 DE MAYO: Siguiendo con los homenajes al Flaco, Ernesto Martelli, ex director de Rolling Stone y actual Secretario de Redacción de La Nación y Fito Páez participarán de una mesa redonda donde el tema elegido será "Spinetta, el arte de un genio". A las 20.30, en la sala José Hernández del Pabellón Frers.


miércoles, 2 de mayo de 2012

DIVIDIDOS, TIPITOS, BAGLIETTO, AZNAR Y MAS, HICIERON VIBRAR 5 PROVINCIAS

En cinco escenarios de distintos puntos de la provincia se desarrollaron este fin de semana largo conciertos gratuitos en espacios públicos con figuras de primer nivel de la música popular, el folclore y el rock nacional. Más de 30.000 personas, entre ellos numerosos turistas, disfrutaron de las propuestas enmarcadas en distintos ciclos que tendrán continuidad a lo largo del año, impulsados por el gobierno entrerriano. Está prevista la llegada a la provincia de figuras de la talla de Divididos, Juan Carlos Baglietto, Lito Vitale, Kapanga, Raúl Barboza, Los Tipitos, Pedro Aznar, Peteco Carabajal, Jorge Rojas, Raly Barrionuevo, Antonio Tarragó Ros y Adriana Varela, entre otros.


En la costanera de Concordia el domingo actuaron ante una multitud Víctor Heredia y Roxana Carabajal en la continuidad de Música para la conciencia, ciclo que va acompañado de campañas de difusión de distintas temáticas. En marzo llegó a Paraná León Gieco con la consigna de Memoria, Verdad y Justicia y en abril fue el turno de Litto Nebbia, que se presentó en Chajarí en homenaje a héroes de Malvinas y en apoyo a las acciones de recuperación de soberanía sobre las islas que lleva adelante el gobierno argentino. Ahora, Heredia y Carabajal se sumaron a la conmemoración del Día del Trabajador y contribuyeron a acciones de concientización para la erradicación del trabajo infantil.
 
Entre el viernes y el lunes, además, brindaron conciertos en las ciudades de Villaguay, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Gualeguay figuras emblemáticas del rock nacional: Litto Nebbia, Ricardo Soulé, Emilio del Guercio y el grupo entrerriano Magma recorrieron buena parte de la provincia en el marco de una iniciativa en cuya presentación formal se está trabajando, que apunta a recuperar para Entre Ríos el espacio que el trabajo de la Alternativa Musical Argentina (AMA) logró para la provincia desde la etapa de la recuperación democrática.

"El modelo nacional, popular, democrático y con inclusión social, les da la posibilidad a los argentinos de recuperar lo que el neoliberalismo les arrebató. En Entre Ríos el gobierno de Sergio Urribarri está decidido a ser motor un proceso de reconstrucción y reencuentro que está en marcha ", expresó el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez.




"Estas fiestas populares, de las que en cada caso participan artistas locales, son parte del compromiso por asegurar el acceso igualitario a los bienes culturales de todos los entrerrianos, que este fin de semana disfrutaron con alegría, en familia, junto a numerosos turistas que visitaron nuestra tierra", añadió el funcionario, al tiempo que anticipó que, en los distintos ciclos de conciertos gratuitos que impulsa el gobierno provincial, está prevista la llegada a la provincia de figuras de la talla de Divididos, Juan Carlos Baglietto, Lito Vitale, Kapanga, Raúl Barboza, Los Tipitos, Pedro Aznar, Peteco Carabajal, Jorge Rojas, Raly Barrionuevo, Antonio Tarragó Ros y Adriana Varela, entre otros.

BOB DYLAN, SINONIMO DE SOLIDEZ

Las luces en contrapicado que proyectan la sombra de los músicos sobre un telón de fondo producen el único, tímido, efecto escénico. El resto fue Bob Dylan por Bob Dylan: un prontuario de sus canciones que hablan por sí mismas, una selección caprichosa de medio siglo de obstinación poética y sus razones. Un pedazo de historia, suya y de muchos de los que colmaron el teatro Gran Rex. Y ninguna palabra suelta; apenas una postrera y parca presentación de sus músicos. Todo lo que hubo para decir o mostrar, se dijo y se mostró a través de esas canciones. Canciones de Bob Dylan, canciones americanas, actualizaciones de la tradición en la que confluyen -o de la que se desprenden- con naturalidad, el folk, el country, esos aires montañeses que con cierto desprecio de clase media llaman hillbilly, el rock y, en el caso de este Dylan particularmente, el blues.
El viernes, en la segunda de las cuatro presentaciones previstas para su paso por Buenos Aires como parte de Never Ending Tour, la "gira interminable" que arrancó en 1998 y que a los 71 años continua, Dylan ofreció un concierto de poco menos de dos horas. Secundado por una banda sólida y eléctrica, Bob pudo ser todos los Dylan que quiso: el crooner de voz quebrada y palabra precisa, el armonicista sensible y arrojado, el guitarrista elemental y encantador y, durante gran parte del concierto, el tecladista que con su viejo Korg, desde un costado de la escena, cerca de donde apoyó la estatuilla del Oscar que ganó en 2000, pone y superpone su marca sobre todo. En definitiva, el viejo esencial que con poco sabe decir mucho.
Entre lo primero y lo último, el repertorio prácticamente saltó el medio de su producción. Los clásicos de la década de 1960, como Ballad of a Thin Man y Like a Rolling Stone, por ejemplo, se mezclaron con parte de lo que produjo desde Time Out of my Mind (1997) para acá. Con versiones en general distintas a las grabadas, gran parte de lo que pasó en el escenario giró en torno a la energía del blues en sus diversas formas, con guitarras al frente y esas cacofonías que son la marca del entusiasmo blusero.
Charlie Sexton, el guitarrista principal, supo dialogar con los Dylan posibles; más atrás, Stu Kimball alternó entre la guitarra eléctrica y la acústica; Donnie Herron puso mucho más que color con la steel guitar, que por momentos cambió por el banjo, la guitarra y hasta el violín. La base, integrada por George Recile en batería y Tony Garnier en bajo acústico y eléctrico, sostuvo cada clima con firmeza.

Con traje azul y sombrero blanco de ala ancha, Dylan hasta se concedió momentos de contenido histrionismo. Sin fotógrafos ni camarógrafos profesionales en la sala, la lucha entre los fans que con sus maquinistas trataban de atrapar imágenes y los guardianes de la sala que con láser verde señalaban al que intentaba hacerlo, fue un condimento divertido; o una molestia, según cada manera de escuchar música. A juzgar por lo que ya da vueltas por YouTube, las nuevas maneras de vivir un espectáculo ganaron la puja. Esas nuevas maneras a las que Dylan, que este año será distinguido en su país con la Medalla de la Libertad por ser uno de los músicos más influyentes del siglo XX, parece no darles mayor importancia.

jueves, 26 de abril de 2012

ROXETTE HOMENAJEÓ A GUSTAVO CERATI

Luego del éxito que tuvo Roxette el año pasado en el país, la dupla sueca que revolucionó el Pop a fines de los '80, decidió volver para complacer a sus fans con todos los éxitos que marcaron una época y rindieron un homenaje a Gustavo Cerati, reconocido por muchos artistas internacionales como el mejor musico de la Argentina.

Lleno de jóvenes -de entre 30 y 40 años-, el Luna Park vibró durante las dos horas de show que ofrecieron el martes 24 de abril, ante un estadio colmado de fanáticos eufóricos -unas 15 mil personas- que corearon cada uno de los temas e hicieron que los artistas agradecieran en reiteradas oportunidades el calor del público argentino.
 
El show comenzó pasadas las 21 horas con un saludo: "Aplauda, Buenos Aires. Es tan lindo verlos a todos. Buenas noches, Buenos Aires, es maravilloso verlos nuevamente y ver tantas caras familiares". El primer tema fue "Dressed for Succes", seguido de "Sleeping in my car", con la mítica cantante Marie Fredriksson luciendo una remera de los Rolling Stones, pantalón y chaqueta negros, estática pero deslumbrante (recuperada del tumor cerebral detectado en 2002) y Per Gessle enérgico y eufórico ante la calidez del público.

El recital siguió con clásicos como "She’s Got Nthing On (But The Radio)", "It Must Have Been Love", "Perfect Day" y "Fading Like a Flower", entre otros. Y llegó a su punto máximo "How Do You Do", "Dangerous" y "Joyride".


Tras la presentación de todos los integrantes de la banda, quien sorprendió fue Christopher Lundquist, el guitarrista que interpretó el tema de Soda Stereo "De música ligera", tal vez a modo de homenaje a Gustavo Cerati.

Para el final del show, Roxette dejó varios clásicos como "Spending My Time", "The Look", "Listen To Your Heart” y "Church of Your Heart", temas que todos corearon, incluso cuando ya había terminado el recital. Emocionados, los suecos se retiraron del escenario a las 23 horas con la promesa de volver a visitar al público argentino que, según afirmaron, es "de los mejores".

FITO EMOCIONÓ SAN TELMO

Fito Páez ofreció un cálido y breve recital en un local del barrio de San Telmo como antesala de su gira mundial "Veinte años después del amor", que iniciará en junio en Santiago de Chile y con la que celebrará las dos décadas de la publicación de "El amor después del amor", el álbum más vendido de la historia del rock argentino.
Envuelto en un traje negro y con corbata, anteojos y medias color rojo, el artista rosarino ofreció un show íntimo en el estudio Samsung (Balcarce 433), donde al frente de una nueva y potente banda que tiene como bajista al reconocido jazzero Mariano Otero desgranó en media hora cinco canciones de aquel memorable disco.
"El amor después del amor", "Dos días en la vida" -que el músico le dedicó a "dos señoritas muy buenas que se fueron de sus casas", "La Verónica", "Tráfico por Katmandú" y "La rueda mágica", fueron los temas (todos devenidos en hits del rock argentino) que Fito eligió revivir en versiones que respetan a las originales para presentar la gran gira que dará dentro del "Movistar Free Music" (el mismo que trajo Jane´s Addiction y que acompañó el regreso de Illya Kuryaki and The Valderramas).
Diego Olivero (piano y voz), Juan Absats (teclado y voces), Dizzy (guitarras), Gastón Baremberg (batería) y la atractiva colombiana Adriana Ferrer (coros), completan la formación que debutó esta noche después de dos semanas de intensos ensayos y secundará a Páez en esta travesía musical.
"Tiene pinta", expresó Páez al finalizar su set en una breve charla que mantuvo con Mario Pergolini, anfitrión del ciclo por segundo año consecutivo, al referirse al resultado sonoro de la agrupación.
"El disco llegó a vender 1.200.000 copias hasta la fecha y eso es algo que lo pone en un lugar especial, ya que lo convierte en el más vendido de la historia del rock-pop argentino, y todos sus temas son cortes", dijo Pergolini.
Sofía Gala, Erica García, Gabriel Carámbula y periodistas del rock, asistieron al encuentro que transmitió en directo la radio Vorterix (del mismo Pergolini), en el que -entre champagne y sushi- Fito le dio nueva vida a un puñado de canciones que marcan una etapa en la historia de la música popular argentina.
La serie de presentaciones por diversos escenarios del planeta se rematará hacia finales del año en Buenos Aires en el marco del "Movistar Free Music", promete recorrer todos los temas del disco en su orden original.
La placa reúne las canciones "El amor después del amor", "Dos días en la vida", "La Verónica", "Tráfico por Katmandú", "Pétalo de sal", "Sasha, Sissí y el círculo de baba", "Un vestido y un amor", "Tumbas de la gloria", "La rueda mágica", "Creo", "Detrás del muro de los lamentos", "La balada de Donna Helena", "Brillante sobre el mic" y "A rodar mi vida".
Aunque muchas de esas obras integran el repertorio habitual de Fito, la producción de este tour promete una puesta en escena especialmente creada para el festejo.
Del emblemático disco participó la banda de Páez de entonces (Tweety González, Ulises Butrón, Guillermo Vadalá y Daniel Colombres), pero además sumó a invitados como Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta, Charly García, Andrés Calamaro, Fabiana Cantilo, Gustavo Cerati, Lucho González, Antonio Carmona, Claudia Puyó y Ariel Rot, por citar solamente a algunos.
Fito Páez iniciará el tour el 2 de junio en Santiago de Chile y continuará su viaje en el Palacio de los deportes, de San José de Costa Rica, Caracas Venezuela, Maracaibo Venezuela, Bogotá Colombia, Medellín Colombia, Sao Pablo Brasil, Curitiba Brasil, Porto Alegre Brasil y Velódromo Montevideo Uruguay.
En octubre regresará a la Argentina para cerrar el "Movistar Free Music" 2012 en el Planetario, y luego se presentará en el Festival Macay Venezuela, Perú, Paraguay, Bolivia, México, Miami, Nueva York, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Panamá, España, Israel, Londres, París y en las ciudades argentinas de Mendoza, Córdoba, Rosario, y Tucumán.


"El amor…" fue presentado en el estadio cubierto de Newell`s Old Boys de Rosario y luego concretó 11 noches en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, como anticipo de lo que sería "La Rueda Mágica Tour 93", que le permitió llenar tres veces el estadio de Vélez (los días 24 y 25 de abril en el cierre de la gira y el 26 de diciembre a beneficio de UNICEF Argentina, entidad a la que le donó 420.000 dólares).

martes, 24 de abril de 2012

ROBIN GIBB SALIÓ DEL COMA

El cantante Robin Gibb de los Bee Gees, sale del coma después de haber permanecido en este estado durante casi dos semanas y que los médicos le hubieran diagnosticado que faltaba poco para que muriera.
El cantante de 62 años, padece de un cáncer colorectal, igual al que padecía su hermano que falleció por el mismo padecimiento. En el caso de Robin, fue sometido a 2 cirugías y quimioterapias, lo que causó que se debilitara y le diera neumonía que lo llevo al coma. Esto declaró su médico Andrew Taillainayagam.
Su hijo Robin John Gibb, declaró que su padre es especial, porque ha superado los pronósticos que decían que tenía un 10% de probabilidades de vida.
Robin Gibb esta consciente y puede hablar, todos los días su esposa y sus hijos le platican y le cantan canciones, lo que lo mantiene animado, afirmó el doctor.


Según contó el portavoz del artista, durante este tiempo su familia estuvo a su lado en todo momento e, incluso, su esposa Dwina agregó que Gibb lloró cuando ella le tocó el tema “Crying” de Roy Orbison.

FELIZ MEDIO SIGLO ROLLING STONES!


Son los miembros de la banda más vieja de la historia y llevan ese calificativo absolutamente sin ningún complejo. Durante sus cinco décadas de carrera fueron capaces de cambiar y nutrir para siempre la historia de la música, imponer sus propias reglas, protagonizar escándalos de todo tipo y color, ser odiados, ser venerados, ser prohibidos, ser difundidos hasta el hartazgo... The Rolling Stones cumple hoy 50 años de vida y a lo largo de su historia cosechó logros de todo tipo, pero sin dudas el más destacado es justamente haber llegado juntos hasta hoy, luego de tantas idas y vueltas, una marca jamás lograda por una banda de rock.
La historia de los ingleses es conocida. Mick Jagger y Keith Richards compartieron desde chicos la escuela y su pasión por la música, en especial el Rythm & Blues. En 1961 armaron "Little Boy Blue & Blue Boys", una banda en la que interpretaban música negra. Un año después conocieron a Brian Jones, quien se unió al grupo, y decidieron rebautizar a la banda. El 24 de abril de 1962 se pasaron a llamar "The Rolling Stones", inspirados en el clásico "Rolling Stones Blues", de Muddy Waters, uno de los más grandes referentes del blues. Tiempo después se sumó el baterista Charlie Watts.
A partir de entonces, la explosión del grupo fue notoria. Siempre corriendo a la par de The Beatles, The Rolling Stones con el tiempo adoptó una postura más contestataria no sólo desde su vestimenta, sino también desde la concepción de su música. El resultado, es obvio decirlo, fue más que bueno, a tal punto que se transformaron en una aceitada maquinaria de facturar.
En la actualidad, la fortuna de los cuatro integrantes de la banda ronda los u$s 1.300 millones, desde ya con su líder, Mick Jagger, a la cabeza. La cuenta del cantante llega hasta los u$s 600 millones, seguido por los u$s 300 millones de Keith Richards, los u$s 250 millones de Charlie Watts y los u$s 150 millones de Ronnie Wood.
En sus comienzos, cuando todavía intentaban mantener una postura lo más prolija posible (de traje y con peinados muy similares a los de The Beatles), la idea no pasaba ni cerca de alcanzar una marca semejante. Pero la idea de poder ser una banda no capaz de amasar millones, pero sí de lograr una masividad, se gestó justamente cuando John Lennon y compañía comenzaron a llamar cada vez más la atención.
Eso despertó a Mick, Keith, Charlie y Brian. Ellos habían nacido en Londres, uno de los ombligos del mundo. Y The Beatles en Liverpool, una ciudad considerada como algo menor. Nosotros los mirábamos despectivamente desde nuestro origen londinense. Veíamos que si unos chicos de Liverpool podían hacerlo, ¿cómo no íbamos a ser capaces nosotros, que vivíamos en Londres?, reconoció Richards alguna vez. Así se generó ese eterno enfrentamiento entre ambas bandas, algo que siempre fue alimentado más por los medios y los fanáticos que por ellos mismos, ya que tenían una buena relación.
El objetivo de lograr masividad y que luego se transformó en sumar dinero en sus cuentas no sólo se logró, sino que allí también rompieron récords. Hasta hoy, Bigger Bang, la gira con la que presentaron el disco homónimo entre 2006 y 2007, es la más productiva de la historia, con una facturación que superó los 500 millones de dólares.
El gran gestor de esta maquinaria capaz de generar millones fue el príncipe Rupert Loewenstein, quien acompañó a la banda durante 37 años, hasta 2007. Manejaba todas las cuentas del grupo, y su reputación era tan buena que se lo conocía como la calculadora humana. Loewenstein fue quien sacó al grupo de la ruina a comienzos de los 70, cuando los Stones ya tenían un recorrido hecho, pero con sus cuentas destrozadas.
Por ese entonces, la banda estaba fuertemente endeudada con el fisco británico, situación que llevó a Mick Jagger a contratar los servicios del banquero. La leyenda cuenta que este hombre de negocios no sabía de la existencia del grupo hasta que fue contactado por el músico. Su gestión fue fundamental para el futuro económico de la banda gracias a los acuerdos que firmó, entre ellos uno de u$s 25 millones con la discográfica CBS.
Se estima que bajo su gestion The Rolling Stones ganó no menos de u$s 2.000 millones.
A su capacidad se sumó luego la habilidad de Jagger para entender el negocio. El músico tuvo un breve paso como estudiante de finanzas y economía en la London School of Economics, algo que evidentemente le dio una base como para moverse en su carrera.
"Cuando los Rolling Stones empezaron, no se hacía dinero porque las discográficas no te pagaban; las regalías eran muy pequeñas. Si vendías un millón de discos te pagaban un millón de centavos", relató en alguna oportunidad Jagger sobre los comienzos.
Luego, por 1972, cuando editaron el exitoso "Exile on Main Street", tomaron más fuerte el control de sus negocios y el dinero comenzó a aparecer.

Hoy, los Rolling se encuentran en un parate. Su gira mundial para festejar sus 50 años de vida será en 2013, y no este año. La salud y la fuerza de sus majestades satánicas ya no son las mismas que cuando arrancaron.